domingo, 20 de mayo de 2012

Austeridad griega: el final del camino

News Economics

Esto no es una crisis griega. Es una crisis europea, en dos partes. Primero, la quiebra financiera de 2008 provocó una recesión global de una dureza excepcional. Unida al rescate de los bancos, la situación desembocó en un incremento acusado de la deuda y en el déficit de las principales economías, incluidas las de la Eurozona.
A medida que en los años 2008 y 2009 fueron descendiendo los ingresos fiscales y aumentando el desempleo, los déficit del gobierno aumentaron. Para tapar el agujero, los gobiernos suscribieron prestamos, con lo que elevaron más su deuda. En el caso de los países de la Eurozona, gran parte de esos préstamos procedían de bancos europeos. Los bancos estaban satisfechos con el acuerdo, pues suponían que no era posible que un miembro de la Eurozona no pagara y, por tanto, los préstamos tenían un riesgo bajo. Los gobiernos también estaban satisfechos porque parecía que estaban consiguiendo financiación barata.
Pero había un problema. Durante la década de existencia del euro, la moneda fijó efectivamente la tasa de intercambio de los países miembros entre sí. Ya no existía la opción de apreciar la moneda en el interior de la Eurozona. Alemania, con un crecimiento de la productividad débil, redujo los salarios de sus trabajadores, que durante siete años sufrieron caídas reales de los ingresos medios. En consecuencia, se volvió más competitiva en relación con otros miembros del euro. En condiciones normales, la situación desembocaría en un aumento de su tasa de intercambio. Pero el euro lo impedía.
En cambio, las exportaciones alemanas parecían muy baratas en los países del sur de Europa. Así que los países del sur empezaron a importar de Alemania (y del norte de Europa en general) más de lo que vendían. Se abrió una brecha comercial: el creciente déficit del sur iba aparejado del creciente superávit en el norte, todo en el interior de la Eurozona. Los déficit necesitaban financiación. Esta es la segunda parte de la crisis, fundamental. Para financiar el déficit, los países suscribieron préstamos aprovechando un sistema financiero europeo recién envalentonado. En España y Portugal, los préstamos aparecían como deuda privada, lo que contribuyó a financiar una inmensa burbuja inmobiliaria mientras el ascenso de los precios al consumo impulsaba al alza el precio de los préstamos. En Grecia supuso un elevado nivel de deuda pública; durante la expansión, los hogares griegos ahorraron, en lugar de suscribir préstamos. Pero en todos los casos, la cuantía total de la deuda en la economía empezó a aumentar rápidamente.
La quiebra financiera, con su cada vez mayor demanda de préstamos, se precipitó rápidamente hasta llegar a la situación de desequilibrio existente en la actualidad. La chispa de la crisis fue la revelación hecha en octubre de 2009 por parte del nuevo gobierno del PASOK de que la deuda pública de Grecia era muy superior a lo que había reconocido el gobierno anterior.
No es una crisis de gasto público. España y Portugal gestionaban superávit oficiales sólidos y gastaban menos de lo que ingresaban por los impuestos, hasta que estalló la crisis; a diferencia de lo que sucedía en Alemania y Francia, que estaban en déficit continuamente. En porcentaje de PIB, Grecia gasta menos en su sector público que Alemania o Francia, aunque su riqueza está aquejada de un fraude fiscal crónico.
Esta es una crisis del sistema financiero y del propio euro. Si no se resuelven ambas caras de este desafortunado emparejamiento, no acabará.
Dos años de fracasos
Las sucesivas tentativas de resolver la crisis por parte de las principales potencias han fracasado manifiestamente. Han seguido la pauta establecida: a los fondos de rescate, que ahora ascienden a 240.000 millones de euros destinados a permitir que el Estado griego cumpla con las demandas de sus acreedores, acompaña la insistencia en unas medidas de autoridad de una dureza cada vez mayor. Supervisados por la «troika» de la UE, el BCE y el FMI, los sucesivos gobiernos griegos han paleado montones cada vez mayores de dinero en efectivo desde instituciones crediticias internacionales, al tiempo que arrancaban cada vez mayores sacrificios del pueblo griego. El impacto causado sobre la sociedad ha sido devastador. Por poner solo un ejemplo, Grecia solía tener la tasa de suicidios más baja de Europa. El año pasado los suicidios han aumentado un 40 por ciento.
Los planes de la troika nunca iban a funcionar. La austeridad es contraproducente. Los recortes en el gasto público (y el aumento acusado de los impuestos) succionan la demanda de cualquier economía. Si la economía es frágil (y la de Grecia es extremadamente frágil) se debilita aún más, pues el descenso de la demanda desemboca en el descenso de la venta de bienes, el descenso del empleo y la caída de los salarios. Se instaura un círculo vicioso de declive, exactamente igual que sucedió cuando los gobiernos trataron de adoptar el mismo rumbo en la década de 1930. La economía griega se ha contraído ahora un 16 por ciento en cinco años, mientras que el desempleo se ha disparado. Y la carga de la deuda, lejos de contraerse, se hincha, habiendo pasado de ser del 130 por ciento del PIB a finales de 2009 a en torno al 160 por ciento a día de hoy.
El único modo de eliminar una deuda es devolverla o cancelarla. Los rescates no sirven para ninguna de las dos cosas. Simplemente contribuyen a mantener el flujo de pagos, con intereses, que permite a Grecia cumplir con las demandas de sus acreedores. Cuando la economía se colapsa (resultado directo de la austeridad) este mecanismo se vuelve cada vez más obsceno: todo un país muerto de hambre por la austeridad, pero mantenido con un goteo de rescates que beneficia a sus acreedores. No debe ser ninguna sorpresa que tantos votantes griegos hayan optado por partidos contrarios a la austeridad. En Grecia no hay ninguna razón en absoluto para aceptar este acuerdo miserable.
En las últimas elecciones, Syriza, la coalición de izquierda radical, ha emergido como vencedora aupándose al segundo lugar y apareciendo ahora en los sondeos con unas previsiones de aproximadamente el 27 por ciento, por delante de todos los demás partidos. Syriza recibió su apoyo en las zonas obreras urbanas, donde suplantó al PASOK. Ha insistido en suspender el pago de la deuda y poner fin a la austeridad como condiciones para cualquier futura coalición de gobierno. Si no se forja ninguna coalición, a mediados de junio se celebrarán nuevas elecciones.
Las semanas que vienen
Dos años de fracasos ignominiosos de la troika están llegando por fin a un punto muerto. La situación es compleja. La pauta para los próximos meses, sometida a grandes incertidumbres, parece ser la siguiente. La tabla que aparece a continuación muestra las cantidades que se espera que Grecia pague durante lo que queda de año para cumplir con sus acreedores.
Calendario de devoluciones de Grecia, año 2012 (en millones de euros)



MayoJunioJulioAgostoSeptiembreOctubreNoviembreDiciembre
11.5462.9913.0309.6761.0191.171852.324
Fuente: Bloomberg
Entre las principales devoluciones concretas se encuentran 3.100 millones de euros adeudados al BCE el 20 de agosto. Pero cualquier otro pago no satisfecho antes de esa fecha desencadenaría una mora.
No es posible que el Estado griego cumpla con estas devoluciones y al mismo tiempo pague a sus empleados. Si se realizan las devoluciones, debe seguir recibiendo financiación de rescate de la UE. Hasta ahora, la UE ha insistido en que recibir dinero de rescate requiere que Grecia cumpla con el Memorándum de Entendimiento firmado el año pasado, que le compromete a adoptar medidas de austeridad estrictas. Si no se suscriben esas medidas, se interrumpirá la financiación, lo que supone rebeldía. Es posible, pero no seguro, que la UE esté ahora dudando a este respecto, pues Jean-Claude Juncker, Primer Ministro de Luxemburgo y jefe del Eurogrupo, insinuó el lunes que se podía conceder alguna indulgencia.
Una vez en rebeldía, tiene poco sentido que Grecia continúe en el seno de la Eurozona. Los bancos internacionales han pasado el último año desechando sus bonos griegos, de tal forma que los únicos compradores que han quedado son instancias oficiales (como el BCE), bancos griegos y fondos de inversión adictos a los riesgos. El impago no golpeará demasiado fuerte a los bancos de fuera de Grecia y el BCE puede soportar las pérdidas. Pero los bancos del interior de Grecia serán barridos. Tendrán que recapitalizarse (aprovisionarse de fondos nuevos), muy probablemente bajo el estricto control del gobierno. Recapitalizar bancos con euros no será posible sin tener acceso al suministro inmediato de euros; y el BCE y otras instancias no estarán dispuestos a abastecerles. Sin embargo, existe la posibilidad de recapitalizarse con moneda nueva, de manera que el banco central emita moneda efectiva para hacer frente a la situación. El colapso de la banca griega desembocaría rápidamente en la salida del euro.
La fecha más probable para las elecciones es el 10 o el 17 de junio próximos. Alemania ha insistido en que si Grecia no tiene gobierno después de estas elecciones, no recibirá el siguiente paquete de ayuda de la UE, esperado para junio. Esto, además, llevará rápidamente a un impago, lo que impulsará a Grecia hacia la puerta de salida del euro.
Pero un gobierno que respete sus compromisos de deuda (si es que se puede formar alguno de algún modo) estaría en una situación extremadamente vulnerable. Su dependencia de posteriores subvenciones de la UE sería terminal. El déficit primario de Grecia (la diferencia entre los impuestos recaudados por el Estado y el gasto realizado, excluyendo el pago de intereses) es del uno por ciento del PIB. No es una inmensidad, pero es necesario cubrirlo. Si, por la razón que sea, no se cubre, el Estado se quedaría sin dinero para pagar a sus funcionarios bastante pronto, quizá en el mes de julio. Se puede ver obligado a emitir pagarés (promesas de pagar en euros en una fecha posterior) y estos, a su vez, empezarían a asumir algunas de las funciones del dinero aceptándose en comercios y demás. Los euros desaparecerían de la circulación, pues se habrían vuelto demasiado valiosos como para utilizarlos en intercambios comerciales o confiárselos a los bancos griegos. Se produciría una salida del euro de facto, casi accidental.
Las posibilidades de que todas las partes negocien una solución a lo largo de los próximos meses y Grecia siga siendo miembro del euro son bajas. Aunque el resultado es incierto y depende de procesos políticos, aun cuando Grecia sortee los próximos meses y salga del periodo electoral siendo miembro del euro, la crisis no estará resuelta. La deuda pública superará cualquier otra consideración y, sin ninguna esperanza realista de devolución y con una economía hecha trizas, el asunto de su permanencia en el euro simplemente reaparecerá.
Contagio y colapso
En teoría, la situación de Grecia se puede contener. Entre los dos, la UE y el BCE han dedicado dos años a erigir una serie de «cortafuegos» para impedir la propagación de la crisis más allá de sus fronteras, para lo que teóricamente hay disponibles 750.000 millones de euros. Sus antiguos acreedores privados han estado deshaciéndose de sus participaciones en la deuda griega hasta reducir al mínimo su exposición a la misma. En teoría, la crisis de Grecia puede mantenerse ahí.
Pero esta no es una crisis griega. España, Portugal e Italia participan del mismo mecanismo de creación de deuda, impulsado por los desequilibrios del euro. Durante los años de expansión del euro, España y Portugal acumularon deudas inmensas del sector privado. Un boom inmobiliario impulsó los préstamos hipotecarios, que a su vez elevaron el aumento de los precios; hasta que hubo un momento en que más del 20 por ciento de la fuerza de trabajo española estaba empleada en la construcción. La deuda privada se disparó. Cuando llegó la quiebra, las deudas se volvieron impagables. Los bancos españoles amenazan con desmoronarse, donde el tercero más importante, Bankia, ha sido nacionalizado silenciosamente por el gobierno la semana pasada. Mientras tanto, Italia está aquejada de un crecimiento bajo permanente y una deuda pública de 1,3 billones de euros. También ha caído en la trampa.
Cualquier estallido en Grecia podría propagarse con rapidez a estos tres países; en particular, a España. Podría producirse una presión desmesurada sobre los bancos cuando los depositarios aterrorizados crean que sus gobiernos son incapaces de apoyar a los bancos en quiebra y empezaran a retirar su dinero en efectivo, lo que encendería la mecha de un pánico bancario. O bien los comerciantes de bonos mercantiles, creyendo que las economías más endeudadas verán quiebras de bancos importantes a los que los gobiernos no podrán rescatar, lo cual impulsará al alza los tipos de interés y obligará a los gobiernos a pedir rescates. O bien los inversores privados y los especuladores, creyendo que estos países no pueden apoyar a sus bancos, empezarán a llevarse el capital a otra parte, lo que provocará una fuga de capitales y el colapso de los bancos.
O, incluso, alguna combinación de las tres cosas. Las tasas de interés para los bonos oficiales español e italiano ya han empezado a sufrir un aumento acusado, pues los agentes empiezan a temer los riesgos de un colapso generalizado. La agencia Fitch ha anunciado que rebajará la calificación de todos los miembros del euro en caso de que Grecia salga de la moneda. Los cortafuegos de la UE, el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, que es provisional, y el Mecanismo Europeo de Estabilidad, de carácter permanente, parecen ser capaces de hacer frente a la situación... sobre el papel. En la práctica, no disponen de fondos reales, sino de promesas realizadas por los países signatarios de que pagarán si es necesario. Y una promesa de pago no es lo mismo que disponer del dinero en efectivo; en especial si quienes prometen pagar, como España, también son quienes necesitan rescate. Muy pronto, ambos podrían verse desbordados por una conflagración generalizada. Los riesgos de una segunda recesión grave son importantes.
Próximos pasos
Hay dos principales vías de salida para una quiebra. Una es tratar, en la medida de lo posible, de aferrarse a las antiguas formas de trabajar. Esta es la senda preferida por la troika. Hasta el momento no han funcionado y no van a funcionar en el futuro.
La otra es imponer una ruptura radical con ese pasado fallido. Syriza ha acertado de pleno al insistir en negarse a hacer devoluciones de deuda y prometer el fin de la austeridad. Ninguna de las dos cosas va a beneficiar a los griegos de a pie, ni a la sociedad europea en general. Ha acertado también al incrementar el uso de financiación no ortodoxa, como el endeudamiento interno forzoso: préstamos obligatorios con aquellos que puedan permitirse dar créditos, a tasas de interés bajas. Impedir la propagación del contagio y contener la crisis financiera requerirá el control de los capitales: restricciones sobre la libre circulación de capital, ya sea directa o indirectamente, para impedir la propagación del pánico. Hasta el FMI reconoce ahora la eficacia de este tipo de medidas en una crisis. Es necesario que se grave de forma eficaz la riqueza para sufragar los costes, y que los bancos operen en interés de la sociedad, no para obtener beneficios privados.
Lo que hace falta, en otras palabras, es dar los primeros pasos para alejarse de un sistema económico fracasado. En Europa está creciendo el movimiento contra la austeridad. Grecia podría estar a punto de dar esos primeros pasos en medio de las ruinas. Si se forma allí un nuevo gobierno contrario a la austeridad, la presión que recibirá para impedírselo será inmensa. Nuestra solidaridad será fundamental.

Cortesia V.O.P Hugo Aguirre
Fotografia:Tempestad en el Atitlan. Diaz Pereira

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jueves, 17 de mayo de 2012

¿Por qué y cómo surgió el 15-M?

Vicenç Navarro.
Público

Estamos hoy viendo en España el ataque (y no hay otra manera de definirlo) más frontal al bienestar de las clases populares desde el final de la dictadura fascista (sí, el término científico para definir aquella dictadura no es franquismo, sino fascismo) en el año 1978. Aquel final ocurrió mediante una transición (que no fue modélica) de una dictadura a una democracia sumamente limitada e insuficiente, resultado del enorme dominio que las fuerzas ultra-conservadoras continuaron teniendo sobre los aparatos del Estado. Las movilizaciones del mundo del trabajo (desde 1974 a 1976, España tuvo las movilizaciones y huelgas políticas más numerosas y extensas existentes en Europa) forzaron el fin de aquella horrible dictadura, de manera que, aún cuando el dictador murió en la cama, la dictadura terminó en la calle, con la agitación social que la protesta obrera determinó. Ahora bien, las fuerzas democráticas, y muy en especial, los dirigentes de los partidos de izquierda, acababan de salir de la cárcel o habían llegado recientemente del exilio y no pudieron neutralizar, y todavía menos debilitar, las fuerzas ultra-conservadoras que controlaban el Estado. La permanencia de la Monarquía, regida por un Rey nombrado a dedo por el dictador, era el símbolo de la desigualdad en la correlación de fuerzas en aquel momento.
Las consecuencias de este dominio ultra-conservador sobre el Estado y sobre la mayoría de las instituciones mediáticas y políticas del país son muchas. Como ejemplos podemos citar: una ley electoral escasamente proporcional, que discrimina a las izquierdas (y muy en especial al partido que lideró la resistencia antifascista); la ausencia de medios radiotelevisivos o rotativos de izquierda; y el enorme subdesarrollo social de España (que durante todos estos años ha continuado teniendo el gasto público social per cápita -que financia su escasamente desarrollado Estado del Bienestar- más bajo de la Unión Europea de los Quince (UE-15) (el grupo de países de semejante nivel de desarrollo económico al nuestro)).
Otra consecuencia de este dominio ultra-conservador del Estado español ha sido la enorme regresividad de la política fiscal, que explica, junto con el enorme fraude fiscal, los escasos ingresos al Estado. Tal realidad, fácilmente documentable (los ingresos al Estado representan sólo el 32% del PIB, el mas bajo de la UE-15) niega las tesis neoliberales promovidas por las voces próximas al capital financiero y a la gran patronal, como Fedea (fundación financiada por la banca y algunas de las mayores empresas del país, que se benefician extensamente de la existencia de paraísos fiscales que les permiten evitar el pago de tributos al Estado) de que nos estamos gastando en España más de lo que podemos. La validez de tal tesis queda fácilmente falseada con el siguiente dato. España no es pobre. Su PIB es el 92% del promedio de los países de la UE-15. En cambio, su gasto público social per cápita no es el 92% del promedio del gasto público social per capita de la UE-15, sino sólo el 72%, lo cual quiere decir que España se gasta 60.000 millones de euros menos de los que se deberían gastar por su nivel de riqueza.
Es cierto que durante el periodo democrático iniciado en 1978 ha habido cambios y mejoras, sobre todo en los periodos de gobiernos PSOE, cambios que han permitido reducir el enorme déficit de gasto público social. Pero debido al gran retraso que dejó la dictadura y también a la excesiva moderación de los gobiernos PSOE, el Estado del Bienestar ha continuado a la cola de la Europa Social. Y los enormes recortes que está imponiendo el gobierno del Partido Popular están aumentando todavía más este déficit social. Y ello es resultado de unas políticas públicas de austeridad que, en su objetivo central de debilitar al mundo del trabajo, están creando una recesión que para amplios sectores de la población alcanza niveles de Gran Depresión.
La rebelión de los jóvenes
Entre estos sectores que viven una Gran Depresión están los jóvenes. Hoy sólo uno de cada dos jóvenes encuentra trabajo. Y según las proyecciones de las agencias que gozan de mayor credibilidad, tal situación continuará durante al menos diez años, una situación intolerable. Y ello es resultado de decisiones políticas que se han ido tomando durante todos estos años, tanto en España como en Bruselas y en Frankfurt y que, con la complicidad de los medios, se han presentado como las únicas posibles. Los datos, sin embargo, muestran que por cada medida de austeridad había una política expansiva de gasto público posible (se hubieran conseguido más fondos revirtiendo la bajada de impuestos de sucesiones -2.500 millones de euros- que congelando las pensiones -1.500 millones de euros-).
No es de extrañar que existan protestas populares en las que los jóvenes –a los que erróneamente se les suponía que “pasaban de todo”- protagonicen las movilizaciones en contra de tales políticas y los establishments financieros, económicos, políticos y mediáticos que las imponen. El 15-M es un movimiento que surge como respuesta a tal crisis financiera, económica y política que ha causado la mayor pérdida de legitimidad de tales establishments. Y tanto en sus objetivos, tales como democratizar la sociedad (y la extensión de los derechos políticos, civiles y democráticos de los ciudadanos que ello conllevaría), como en su táctica (con manifestaciones y acampadas no violentas) ha despertado gran simpatía y apoyo popular, del cual deriva su poder.
Esta demanda de mayor democracia entra en conflicto con la democracia tan limitada que existe en España, consecuencia de la transición inmodélica referida anteriormente. Hoy, exigir democracia es subversivo del orden imperante en España. Exigir que cada ciudadano tenga la misma capacidad de incidencia en la gobernanza del país es revolucionario, pues terminaría con el dominio de las instituciones políticas por parte de las fuerzas conservadoras en el país. Exigir que exista una pluralidad en los medios de información es terminar con el monopolio de clase existente en los medios en España. Exigir que todo cargo representativo sea elegido es terminar con la Monarquía, que es el eje del aparato del Estado todavía controlado por las fuerzas conservadoras. Exigir que existan formas de participación directa (como referéndums a nivel de todo el Estado) es terminar con el control por las élites partidistas del sistema democrático. Exigir que los partidos se democraticen es terminar con el control por parte de los grupos dirigentes de tales instrumentos. Exigir que la economía esté al servicio de las clases populares y no al servicio del 1% de la población que controla las finanzas y grandes empresas es también profundamente subversivo en España. Estas demandas, como los adjetivan los portavoces del establishment, son “extremistas”, “populistas” o “demagógicas”, adjetivos utilizados por las estructuras de poder para marginar las voces críticas auténticamente democráticas que quieren desarrollar la democracia todavía extraordinariamente limitada en España.
Predeciblemente, la respuesta del establishment a tales peticiones ha sido la represión. Véase lo ocurrido el 1º de Mayo en las manifestaciones organizadas, entre otros, por el 15-M. Yo asistí por la mañana a la excelente marcha organizada por los sindicatos (100.000 personas) y por la tarde a la del 15-M (40.000 personas). Lo que ocurrió en esta última me recordó lo que ocurría en los años cincuenta. A los jóvenes, por ser jóvenes, se les detenía y se les registraba. Era el intento de identificar –como lo hizo el reportaje de La Vanguardia- a los jóvenes como terroristas. Era la criminalización de la juventud. El peligro de instalar de nuevo las prácticas represivas que vimos durante la dictadura existe hoy en España.


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lunes, 14 de mayo de 2012

Noam Chomsky asegura que las fallidas consecuencias de la lucha contra el narco son intencionales

El problema del tráfico de drogas en América Latina está en Estados Unidos, asegura. La región determina cada vez más su propio futuro, "como se manifestó en la última Cumbre de las Américas"



David Brooks.La Jornada

La llamada guerra contras las drogas no está fracasando, sino que sus consecuencias son intencionales tanto dentro de Estados Unidos como en el hemisferio, afirmó Noam Chomsky, quien también enfatizó que el cambio más notable en las Américas es su creciente independencia de Washington.
Decir que la guerra contra las drogas ha fracasado es no entender algo. Es cierto que durante 40 años la guerra contra las drogas ha fracasado en sus objetivos declarados. Todos saben que la prevención y el tratamiento es la forma más eficiente para abordar el problema de las drogas, y que operaciones en el extranjero es la manera más ineficiente. Uno tiene que preguntarse qué está en la mente de los planeadores ante tanta evidencia de que no funciona lo que dicen que están intentando lograr. ¿Cuáles son las intenciones probables? Las consecuencias predecibles son buenos indicadores de efecto, explicó.
Dado que el envenenamiento de cosechas en lugares como Colombia a través de la fumigación antidrogas beneficia a los grandes intereses agrarios y destruye la vida de los campesinos, que la violencia ha desplazado o destruido el tejido social de comunidades en varios países de América Latina y debido a que las políticas antinarcóticos aplicadas dentro de Estados Unidos han encarcelado a un vasto sector de la población pobre, sobre toda la afroestadunidense y latina, se tiene que preguntar si estas son consecuencias predecibles, o sea intencionales, de las políticas antinarcóticos.
En comentarios –sin ponencia– para festejar aquí el 45 aniversario de la publicación NACLA, el lingüista y filósofo ofreció sus apreciaciones sobre los cambios en el hemisferio, y abundó respecto de lo que está detrás de la política antinarcóticos del gobierno de Estados Unidos y las elites políticas y económicas en la región que la apoyan.
Recordó que dentro de Estados Unidos estas políticas están haciendo lo mismo que se logró después del fin de la esclavitud en la década de 1870, cuando los afroestadunidenses gozaron de su libertad formal en ese periodo, pero que se logró resclavizarlos a través de criminalizarlos. Esto fue clave porque la fuerza laboral sujeta a estas condiciones resclavizada sirvió como motor de la revolución industrial en Estados Unidos: el Estado fue el proveedor de trabajadores encarcelados, con lo cual las empresas no tenían que preocuparse de sindicatos ni contratos de ningún tipo.
Lo anterior duró hasta la Segunda Guerra Mundial, que fue seguida por dos décadas de crecimiento económico acelerado y sostenido, pero eso se frenó en la década de los años 70 con la supremacía del sector financiero en la economía y con el traslado de producción al exterior. Ahí, bajo el pretexto de la guerra contra las drogas, se inició la encarcelación masiva de hombres afroestadunidenses y latinos.
En América Latina hay enormes flujos de dinero que benefician a las elites, y un amplio sector empresarial está de alguna manera involucrado con el narcotráfico. Por otro lado, Chomsky ofreció ejemplos en Colombia y otros países donde, bajo el pretexto de esa guerra, se han podido controlar y anular esfuerzos económicos autónomos de diversas comunidades en la región, en beneficio de intereses poderosos. Todo mientras no se logra cumplir con los objetivos oficiales de frenar la droga y sus consecuencias.


No creo que la guerra contra las drogas es un fracaso, tiene un propósito diferente al anunciado, concluyó Chomsky. El problema de las drogas en América Latina está aquí en Estados Unidos. Nosotros suplimos la demanda, las armas, y ellos (en América Latina) sufren.
Pero justo en torno a este asunto, por el creciente cuestionamiento de la política antinarcóticos estadunidense, como el de las relaciones con Cuba, se expresa una creciente autonomía de América Latina frente a Washington, indicó Chomsky.
Estados Unidos ya no decreta en América Latina ya que la región determina cada vez más su propio futuro, tal como se manifestó en la última Cumbre de las Américas. Ahí, dijo, no se pudo adoptar una declaración final por falta de unanimidad. Ante un abrumador apoyo para la inclusión de Cuba en las cumbres futuras, sólo Washington y Ottawa se opusieron; igual, ante cada vez más consenso sobre la despenalización de las drogas, solamente hubo dos objeciones, las mismas de Washington y Ottawa.
Se tiene que reconocer que algo notable ha sucedido en América Latina: los días en que Estados Unidos imponía su voluntad sobre el hemisferio ya están muy en el pasado. Indicó que esto aún no se registra por los medios de comunicación estadunidenses, y que todavía no se entiende que las cosas han cambiado.
Además, también hay un cambio en la conciencia popular dentro de la región, marcada por la elección de Ignacio Lula da Silva, de Ollanta Humala, de Evo Morales y otros, donde las mayorías están instalando como líderes a gente como ellos, y no a las elites educadas en el extranjero y provenientes de la clase dominante. A la vez, los procesos de integración regional, y la creciente exclusión de Estados Unidos en estos, son otra muestra de una nueva relación.
En la celebración del 45 aniversario de la fundación de NACLA se otorgaron premios a Chomsky, Javier Sicilia y Eduardo del Río (Rius) –éste último no pudo asistir y su premio fue aceptado por su amigo, el caricaturista mexicano Feggo. Chomsky subrayó que cuando NACLA fue fundada, fue al inicio de una ola de represión y dictadura respaldadas por Washington, y que vale celebrar las transformaciones que han sucedido, por lo menos al grado de que el orden decretado desde Estados Unidos ya no impera en América Latina en comparación con hace medio siglo.
Después de décadas de políticas estadunidenses diseñadas para matar la esperanza en América Latina, comentó Chomsky, ahora estamos ante un momento donde esa región ahora está inspirando la esperanza para todos.

Fotografias;La Casa de Bolivar en Bogota.
Cartagena de Indias:La Calle .varias.
Hacia los nevados.Colombia
Quito.La Merced
BBAA Caminito.
La Habana.José Martí
Suso Díaz Pereira
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martes, 8 de mayo de 2012

Hablando con Chomsky//Laura Flanders : "Ocupa Wall Street", anarquismo, sindicalismo, poder corporativo y lucha de clases.

Cortesía Hugo Aguirre V.O.P

Noam Chomsky no solo ha estado observando el movimiento Ocupa. Veterano de los movimientos por los derechos civiles, contra la guerra y contra intervenciones de los años sesenta hasta los ochenta, ha dado conferencias en Ocupad Boston y ha hablado con ocupantes en todo EE.UU. Una nueva publicación de Occupied Media Pamphlet Series presenta en conjunto varias de esas conferencias, un discurso sobre “política exterior de ocupación” y un breve tributo a su amigo y compañero de agitación Howard Zinn.
Sus discursos, y esta conversación, dejan claro claro que el profesor emérito del MIT y autor está impresionado por las espontáneas comunidades cooperativas creadas por algunos campamentos Ocupa, así como por el impacto político del movimiento.
Somos una nación cuyos dirigentes siguen políticas equivalentes al “suicidio” económico, dice Chomsky. Pero hay destellos de posibilidad en cooperativas de trabajadores y otros espacios en los que la gente percibe el gusto por otra forma de vivir.
Hablamos en su oficina, para Free Speech TV el 24 de abril.
LF: Comencemos por la visión general. ¿Cómo describe, históricamente, la situación en la que nos encontramos?
NC: Existe una crisis o un retorno a la norma de estancamiento. Un punto de vista es que la norma es el estancamiento y que ocasionalmente se logra salir de él. La otra es que la norma es crecimiento y que ocasionalmente se puede caer en el estancamiento. Se puede discutir al respecto, pero es un período de estancamiento casi global. En las principales economías capitalistas, Europa y EE.UU., el crecimiento es bajo, hay estancamiento y una diferencia muy aguda en los ingresos, un cambio –un cambio impactante– de la producción a la financiarización.
EE.UU. y Europa están cometiendo suicidio de diferentes maneras. En Europa es la austeridad en medio de la recesión y es seguro que será un desastre. Ahora hay una cierta resistencia a eso. En EE.UU., es esencialmente la deslocalización de la producción y la financiarización y liberarse de la población superflua mediante el encarcelamiento. Es un subtexto de lo que pasó en Cartagena (Colombia) la semana pasada con el conflicto de la guerra contra la droga. Latinoamérica quiere descriminalizar por lo menos la marihuana (tal vez más, por cierto) EE.UU. quiere mantenerla criminalizada. Una historia interesante. Me parece que no hay una salida fácil…
LF: ¿Y en lo político…?
NC: También hay diferencias. En Europa hay un peligroso crecimiento de la ultra xenofobia que es bastante amenazante para cualquiera que recuerde la historia de Europa… y un ataque contra los restos del Estado de bienestar. Cuesta interpretar la política de austeridad en medio de la recesión como otra cosa que un ataque contra el contrato social. De hecho, algunos dirigentes lo dicen directamente. Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo tuvo una entrevista con el Wall Street Journal en la cual dijo que el contrato social está muerto; que finalmente nos libramos de esa situación.
En EE.UU., ante todo, el sistema electoral ha sido casi totalmente destrozado. Durante mucho tiempo ha estado en gran parte controlado por gastos privados concentrados, pero ahora se desbordó. Con el paso de los años las elecciones se han convertido en espectáculos [de relaciones públicas]. Lo comprendió la industria de la publicidad en 2008, dio a Barack Obama el premio de mercadeo del año. Este año es solo una ficción.
El Partido Republicano ha abandonado en gran parte cualquier pretensión de ser un partido político tradicional. Marcha a paso trabado con los muy ricos, los súper ricos y el sector corporativo. No se pueden conseguir votos de esa manera, por lo que tiene que movilizar a otro sector del electorado. Siempre ha existido, pero pocas veces ha sido movilizado políticamente. Lo llaman la derecha religiosa, pero básicamente es la población religiosa extrema. EE.UU. está fuera del espectro en compromiso religioso. Ha estado aumentando desde 1980, pero ahora es una parte importante de la base votante del Partido Republicano, por lo tanto significa comprometerse con posiciones antiaborto, oponerse a los derechos de las mujeres… EE.UU. es un país [en el cual] un 80% de la población piensa que la Biblia fue escrita por Dios. Cerca de la mitad cree que cada palabra es verdad. De modo que tenía que apelar a eso y a la población "nativista", la gente que está atemorizada, que siempre lo ha estado… Es un país muy atemorizado y eso aumenta ahora con el reconocimiento de que la población blanca será bastante pronto una minoría, “nos han quitado nuestro país”. Son los republicanos. Ya no hay republicanos moderados. Ahora son demócratas centristas. Por cierto los demócratas derivan hacia la derecha, siguiéndolos. Los demócratas han renunciado en gran parte a la clase trabajadora blanca. Requeriría un compromiso con temas económicos y no es su preocupación.
LF: Usted describe Ocupa como la primera reacción organizada a una guerra de clases de treinta años…
NC: Es una guerra de clases, y también un guerra contra los jóvenes… por eso los costes de educación aumentan tan rápido. No existe una verdadera razón económica para eso. Es una técnica de control y adoctrinamiento. Y esta es realmente, la primera reacción organizada, significativa, lo que es importante.
LF: ¿Son adecuadas las comparaciones con la Primavera Árabe?
NC: Un punto de similitud es que ambas son reacciones ante las víctimas causadas por los programas neoliberales. Tienen un efecto diferente en un país pobre como Egipto y un país rico como EE.UU. Pero son similares en su estructura. En Egipto los programas neoliberales han significado crecimiento estadístico, que justo antes de la Primavera Árabe era una especie de modelo para el Banco Mundial y el FMI (Fondo Monetario Internacional]: la maravillosa administración económica y gran reforma. El único problema era que para la mayor parte de la población fue como un golpe en el plexo solar: los salarios bajaban, las prestaciones se eliminaban, los subsidios para alimentos habían desaparecido, y mientras tanto había una alta concentración de la riqueza y mucha corrupción.
En esto tenemos una analogía estructural –de hecho lo mismo vale para Suramérica– algunos de los eventos más dramáticos de la última década (y lo vimos de nuevo en Cartagena hace un par de semanas), Latinoamérica se vuelve hacia la independencia por primera vez en quinientos años. No es poco decir. Y la Primavera Árabe comenzaba a seguir el ejemplo. Hay una contrarrevolución en los países de Medio Oriente/Norte de África (MENA) que la está haciendo retroceder, pero hubo progresos. En Suramérica [hubo progresos sustanciales] y lo mismo sucede en la Primavera Árabe y tiene un efecto contagioso, estimuló el movimiento Ocupa y existen interacciones.
LF. En los medios, hubo mucha confusión en la cobertura de Ocupa. ¿Existe una contradicción entre anarquismo y organización? ¿Puede aclararlo?
NC: Anarquismo significa todo tipo de cosas para diferentes personas, pero los movimientos anarquistas tradicionales se basaron en que habría una sociedad altamente organizada, solo organizada desde abajo con participación directa, etc. En realidad, buena parte de la confusión en los medios tiene su base porque realmente hay dos líneas diferentes en el movimiento ocupa, ambas importantes, pero diferentes.
Una se orienta a la política: qué objetivos políticos [queremos]. Regular los bancos, excluir el dinero de las elecciones; aumentar el salario mínimo, temas ecológicos. Son todos muy importantes y el movimiento Ocupa tuvo impacto. Cambió no solo el discurso sino, en cierto grado, la acción por esos temas.
La otra parte es solo crear comunidades, algo extremadamente importante en un país como este, que está muy atomizado. La gente no se habla. Uno está solo con su televisor o Internet. Pero no se puede tener una democracia que funcione sin lo que los sociólogos llaman “organizaciones secundarias”, sitios en los que la gente se pueda encontrar, planificar, hablar y desarrollar ideas. No se puede hacer por sí solo. El movimiento Ocupa creó espontáneamente comunidades que enseñaron algo a la gente: se puede estar en una comunidad de apoyo de ayuda mutua y cooperación y desarrollar su propio sistema sanitario y bibliotecas y tener espacio abierto para discusión y participación democrática. Las comunidades semejantes son realmente importantes. Y tal vez sea lo que causa la confusión en los medios… porque se trata de las dos cosas.
LF: ¿Es el motivo por el cual los mismos medios ignoran la violencia contra mujeres, exageran las historias sobre supuestas violaciones y violencia en los campamentos de Ocupa Wall Street?
NC: Es un práctica estándar. Cada vez que quieren denigrar un movimiento escogen ese tipo de cosas. O es eso, o vestimentas extravagantes o algo semejante. Recuerdo que en los años sesenta, hubo una manifestación que fue de Boston a Washington y la televisión mostró a una joven con un sombrero divertido y extraño, una cosa o la otra. Había un canal independiente en Washington y efectivamente, mostró a la misma mujer. Es lo que andaban buscando. Tratan de mostrar lo que es tonto e insignificante y violento si es posible, y en cualquier sitio se encuentra un sector marginal semejante.
Les sería muy difícil prestar atención al núcleo real del movimiento. Concentrarse, por ejemplo, en los temas políticos o la creación de comunidades democráticas de apoyo mutuo que funcionan y decir, bueno, es lo que falta en nuestro país y por eso no tenemos una democracia que funciona, una comunidad de verdadera participación. Eso es realmente importante. Y siempre se oculta.
Tomemos, por ejemplo, a Martin Luther King. Escuche los discursos del Día MLK y todo es “tengo un sueño”. Pero él tenía otro sueño y lo presentó en su último discurso en Memphis, justo antes de que lo asesinaran. En el cual dijo algo sobre que él era como Moisés y podía ver la tierra prometida pero cómo no vamos a llegar a ella. Y la tierra prometida eran políticas y desarrollos que encaren la pobreza y la represión, no racial, sino del movimiento de los pobres. Directamente después de eso [el asesinato] hubo una marcha, [King] iba a encabezarla. Coretta Scott King la encabezó. Comenzó en Memphis y fue por todo el Sur a diferentes sitios donde habían luchado en la batalla por los derechos civiles y terminó en Washington DC y establecieron una ciudad de carpas, Resurrection Park, y el congreso ‘liberal’ llamó a las fuerzas de seguridad. El congreso más ‘liberal’ de la historia. Irrumpieron en plena noche y destruyeron Resurrection Park y los expulsaron de la ciudad. Así encaran los movimientos populares que amenazan…
LF: Pensando en Memphis, donde el Dr. King estaba apoyando a trabajadores del alcantarillado en huelga, ¿qué piensa sobre el futuro del movimiento sindical?
NC: El movimiento se liquidó en gran parte en los años veinte, casi lo destruyeron. Se reanimó en los años treinta y fue muy importante. A fines de los años treinta el mundo empresarial ya estaba tratando de encontrar maneras de derrotarlo. Tuvieron que esperar durante la guerra, pero comenzaron inmediatamente después. Taft Hartley fue en 1947, luego llega una inmensa campaña de propaganda corporativa que en gran parte se orientaba contra los sindicatos: por qué son malos y destruyen la armonía y la amistad en EE.UU. Con el paso de los años tuvieron efecto. El movimiento sindical reconoció demasiado tarde lo que estaba ocurriendo. Luego volvieron a empezar con Reagan.
Llegó Clinton; empleó una técnica diferente para romper los sindicatos. Se llamó NAFTA (Acuerdo de Libre Comercio de Norteamérica). Bajo el NAFTA hubo de nuevo un fuerte aumento en el bloqueo ilegal de esfuerzos de organización. Se colocaba un letrero: Vamos a transferir las operaciones a México… Es ilegal pero si se tiene un Estado criminal, no importa.
El resultado final es que la sindicalización en el sector privado ha bajado prácticamente a siete por ciento. Mientras tanto los sindicatos en el sector público se han mantenido de alguna manera [a pesar de estar] bajo ataque, pero en los últimos años, ha habido un fuerte [aumento del] ataque contra sindicatos en el sector público, en los cuales ha participado Barack Obama. Cuando se congela los salarios de trabajadores federales, es equivalente a gravar a gente del sector público…
LF: ¿Y ataques a la negociación colectiva?
NC: Los ataques a la negociación colectiva en Wisconsin [forman parte de] toda una serie de ataques porque es un ataque a una parte del movimiento sindical que estaba protegida por el sistema legal como un residuo del Nuevo Trato y de la Gran Sociedad, etc.
LF: ¿De modo que los sindicatos tienen futuro?
NC: Bueno, no es peor que en los años veinte. Hubo un movimiento sindical militante muy activo en la última parte del Siglo XIX, hasta principios del Siglo XX. [Fue] aplastado por Wilson y la amenaza comunista. En los años veinte llegaban visitantes derechistas de Inglaterra y simplemente se horrorizaban de cómo se trataba a los trabajadores. Había desaparecido en gran parte. Pero en los años treinta no solo se reanimó, fue el elemento central en el logro del Nuevo Trato. La Organización del CIO y las huelgas de brazos caídos que fueron realmente aterradoras para la administración porque eran un paso antes de decir “Bueno. Adiós, vamos a dirigir la fábrica”. Y fue un gran factor en significativas medidas del Nuevo Trato que no fueron triviales sino que tuvieron mucha importancia.
Luego, después de la guerra, comienza el ataque, pero es una batalla constante durante toda la historia de EE.UU. Es la historia de este país y también la historia de cualquier otro país, pero sucede que EE.UU. tiene una historia sindical excepcionalmente violenta. Cientos de trabajadores fueron asesinados aquí en una época que fue simplemente desconocida en Europa o Australia…
LF: ¿Cuál es, a su juicio, el objetivo Número Uno del poder en la actualidad? ¿Son las corporaciones, el Congreso, los medios, los tribunales?
NC: Los medios son corporaciones, por lo tanto… Las concentraciones del poder privado tienen enorme, no total, pero enorme influencia en el Congreso y la Casa Blanca, y eso aumenta fuertemente con la fuerte concentración del poder privado y el aumento del coste de las elecciones, etc.
LF: Mientras hablamos, hay acciones en marcha emprendidas por los accionistas que tienen lugar en Detroit y San Francisco. ¿Son buenos objetivos, valen la pena?
NC: Están bien, pero recuerde, la propiedad de las acciones en EE.UU. está muy concentrada. [Acciones de presión de los accionistas son] algo, pero es como el viejo Partido Comunista en la URSS, sería bueno ver más protesta dentro del Partido Comunista pero no es democracia. No va a suceder. [Las acciones emprendidas por los accionistas] son un buen paso, pero son en su mayoría simbólicas. ¿Por qué no? No existe un principio económico que diga que la administración deba responder ante los accionistas,
LF: Pero se oye decir todo el tiempo que según la ley, se requiere que el director ejecutivo aumente los dividendos entre los accionistas.
NC: Es una especie de compromiso secundario del director ejecutivo. El primer compromiso es aumentar su salario. Una de las formas de aumentar su salario es lograr beneficios a corto plazo pero hay muchas otras maneras. En los últimos treinta años ha habido cambios legales muy sustanciales a la gobernanza de modo que los directores ejecutivos ahora eligen en gran parte los consejos que les otorgan salarios y bonificaciones. Es uno de los motivos por los cuales [la ratio] de directores ejecutivos en relación con la paga ha aumentado de modo tan agudo en este país en comparación con Europa. (Son sociedades similares y allá es bastante malo, pero aquí nos encontramos en la estratosfera). No existe una razón particular para que sea así. El director ejecutivo también podría ser responsable ante las partes interesadas –o sea los trabajadores y la comunidad. Eso presupone que debería haber una administración ¿pero por qué iba a haber una administración? ¿Por qué la dirección de la industria no está en manos de las partes interesadas?
LF: Las cooperativas de trabajadores son un movimiento creciente. Una pregunta que oigo es ¿provendrá un cambio de propiedad si no se cambia el paradigma de los beneficios?
NC: Es como preguntar si la votación de los accionistas es una buena idea, o si la regla de Buffet es una buena idea. Sí, es un buen paso, un pequeño paso. La propiedad de los trabajadores dentro de un sistema capitalista de Estado, semi-mercado, es mejor que la propiedad privada pero tiene problemas inherentes. Los mercados tienen ineficiencias inherentes bien conocidas. Son muy destructivas. La obvia, en un sistema de mercado, en uno que funcione realmente, es que quien quiera que tome las decisiones no presta atención a lo que se llama externalidades, los efectos sobre otros. Te vendo un coche, si tus ojos están abiertos llegaremos a un buen negocio para nosotros pero no estamos preguntando cómo afectará [allá]. Habrá más congestión, los precios de la gasolina aumentarán, habrá efectos ecológicos y eso se multiplica por toda la población. Bueno, es algo muy serio.
Considere la crisis financiera. Desde que la regulación del Nuevo Trato fue esencialmente desmantelada, ha habido crisis financieras regulares y una de las razones fundamentales, se entiende, es que el director ejecutivo de Goldman Sachs o CitiGroup no presta atención a lo que se llama riesgo sistémico. Tal vez realiza una transacción arriesgada y se cubre contra sus propias pérdidas potenciales, pero no toma en cuenta el hecho de que si se derrumba puede derrumbar todo el sistema. Es lo que es un crac financiero.
El ejemplo mucho más serio de esto es el impacto ecológico. En el caso de instituciones financieras, cuando se derrumban, el contribuyente llega al rescate, pero si se destruye el medio ambiente nadie llegará a rescatarlo.
LF: Por lo tanto suena como si usted pudiera apoyar algo como el modelo Cleveland donde la propiedad de la compañía está realmente en manos de los miembros de la comunidad así como de los trabajadores…
NC: Es un paso adelante pero hay que ir más lejos para desmantelar el sistema de producción por beneficios en lugar de la producción para su uso. Eso significa desmantelar por lo menos grandes partes de los sistemas de mercado. Tome el caso más avanzado: Mondragon. Es propiedad de los trabajadores, no está administrado por los trabajadores, aunque la administración proviene a menudo de la fuerza laboral, pero está en un sistema de mercado y todavía explotan a trabajadores en Suramérica y hacen cosas dañinas para la sociedad en su conjunto, y no tienen otra alternativa. Si se está en un sistema en el cual hay que hacer beneficios para sobrevivir se está obligado a ignorar externalidades negativas, los efectos sobre los demás.
Los mercados también tienen un pésimo efecto psicológico. Llevan a la gente a una concepción de sí mismos y de la sociedad en la cual solo se persigue el propio bien, no el bien de otros y eso es extremadamente dañino.
LF: ¿Ha probado alguna vez un sistema que no sea de mercado –un destello de optimismo– o de cómo podríamos vivir?
NC: Una familia que funciona por ejemplo, son grupos más grandes, cooperativas son un ejemplo. Ciertamente se puede hacer. La mayor que conozco es Mondragon pero hay muchas y se podrían hacer muchas más. Aquí mismo en Boston, en uno de los suburbios hace unos dos años, había una empresa pequeña pero lucrativa que construía equipamiento de alta tecnología. La multinacional que poseía la compañía no quería mantenerla en sus libros por lo tanto decidió cerrarla. La fuerza laboral y el sindicato UE (Trabajadores Eléctricos Unidos) ofrecieron comprarla, y la comunidad los apoyó. Podría haber funcionado si hubiera tenido apoyo popular. Si hubiera habido un movimiento Ocupa en aquel entonces, pienso que habría sido una gran cosa para que se concentrara en ese caso. Si hubiera funcionado habría habido otra empresa lucrativa, de propiedad de los trabajadores y dirigida por trabajadores. Ya hay una buena cantidad de algo semejante en el país. Gar Alperovitz ha escrito al respecto, Seymour Melman ha trabajado con ellos. Jonathan Feldman trabajó en esas cosas.
Son ejemplos reales y no veo por qué empresas semejantes no puedan sobrevivir. Por cierto van a ser rechazadas. El sistema del poder no las quiere, igual que no quiere una democracia popular, más que cómo los Estados de Medio Oriente y Occidente van a tolerar la Primavera Árabe… Van a tratar de rechazarlas.
LF: Trataron de derrotar las huelgas de brazos caídos en los años treinta. Lo que olvidamos es que comunidades enteras se movilizaron para apoyar esas huelgas. En Flint, cordones de mujeres se colocaron entre los huelguistas y la policía.
NC: Vuelva atrás un siglo, a Homestead, la ciudad dirigida por trabajadores, tuvieron que enviar a la Guardia Nacional para destruirlos.
LF: Trayvon Martin. ¿Puede haber durante algunos minutos sobre el papel del racismo y de la violencia racial en el tema del que hemos estado hablando? Alguna gente piensa que la lucha contra el racismo es algo separado del trabajo por temas económicos.
NC: Bueno, ya sabe, existe evidentemente un serio problema racial en el país. Basta con echar una mirada a lo que sucede en las comunidades afroestadounidenses. Por ejemplo la riqueza, la riqueza en las comunidades afroestadounidenses es casi nula. La historia es impresionante. Considere la historia de los afroestadounidenses en EE.UU. Ha habido unos treinta años de relativa libertad. Hubo una década después de la Guerra Civil y antes de que el compacto norte/sur volviera esencialmente a criminalizar la vida negra. Durante la Segunda Guerra Mundial se necesitó mano de obra libre por lo tanto hubo una liberación de la fuerza laboral. Los negros se beneficiaron de ella. Duró unos treinta años, el gran período de crecimiento en los años cincuenta y sesenta, de modo que un negro podía conseguir un puesto de trabajo en una planta automovilística y comprar una casa y enviar a sus hijos a la universidad y entrar de alguna manera al mundo, pero al llegar los años setenta se acabó.
Con el cambio radical de la economía, la fuerza laboral, que es en parte blanca pero también en gran parte negra, básicamente llegó a ser superflua. Mire lo que pasó, volvimos a criminalizar a los negros. Las tasas de encarcelamiento desde los años ochenta han llegado al cielo, sobre todo hombres y mujeres negros, y latinos en cierta medida. Esencialmente rehaciendo lo que sucedió durante la Reconstrucción. Es la historia de los afroestadounidenses, por lo tanto, cómo puede haber alguien que diga que no hay ningún problema. Seguro, el racismo es serio, pero es peor que eso…
LF: Hable de los medios. A menudo discernimos el sesgo en la información sobre un caso particular, pero podría hablar de un modo más amplio sobre la manera en que nuestros medios "monetarizados" muestran el poder, la democracia, el papel del individuo en la sociedad y de qué manera tiene lugar ese cambio…
NC: Bueno, no quieren que ocurra un cambio… Están en el centro del sistema de poder y dominación. Ante todo, los medios son corporaciones, partes de grandes corporaciones, están vinculados muy estrechamente a otros sistemas de poder en lo personal y en sus intereses y antecedentes sociales, y todo lo demás. Naturalmente tienden a ser reaccionarios.
LF: Pero de cierto modo nos dan una medida del tiempo. Si el cambio no ha ocurrido en diez minutos, no va a ocurrir.
NC: Bueno, es una técnica de adoctrinamiento. Es algo que he aprendido de mi propia experiencia. Una vez hubo una entrevista con Jeff Greenfield en la cual le preguntaron por qué yo nunca fui invitado a Nightline. Dio una buena respuesta. Dijo que la principal razón es que yo carecía de concisión. Yo nunca había escuchado esa palabra. Hay que tener concisión. Hay que decir algo breve entre dos anuncios comerciales.
¿Qué se puede decir que sea breve entre dos anuncios comerciales? Puedo decir que Irán es un Estado terrible. No necesito ninguna evidencia. Puedo decir que Gadafi impone el terror. Suponga que trato de decir que EE.UU. hace terrorismo, que de hecho es uno de los principales Estados terroristas del mundo. No se puede decir eso entre anuncios comerciales. La gente quiere saber correctamente lo que se quiere decir. Nunca lo han escuchado antes. Entonces hay que explicar. Hay que suministrar antecedentes. Es exactamente lo que se corta. La concisión es una técnica de propaganda. Asegura que no se haga nada fuera de repetir clichés, la doctrina estándar, o que suene como si fuera un lunático.
LF: ¿Y la concepción del poder de los medios? Quién lo tiene, quién no lo tiene y cuál es nuestro papel si no somos, digamos, presidentes o directores ejecutivos.
NC: Bueno, no solo los medios, también vale en gran parte para el mundo académico, el cuadro es que nosotros, la principal democracia del mundo, el fanal de la libertad y los derechos y la democracia. El hecho es que la participación democrática es aquí extremadamente marginal, que no entra [en la información de los medios]. Los medios condenarán las elecciones en Irán, correctamente, porque los candidatos tienen que ser aprobados por los clérigos. Pero no señalan que en EE.UU. [los candidatos] tienen que ser aprobados por altas concentraciones de capital privado. No se puede ser candidato en una elección a menos que uno pueda reunir millones de dólares.
Un caso interesante es ahora mismo. Esto sucede en el 50 aniversario de la invasión de Vietnam del Sur por EE.UU., la peor atrocidad en el período de posguerra. Mató a millones de personas, destruyó cuatro países, una historia de horror total. Ni una palabra. No ocurrió porque “nosotros” lo hicimos. Por lo tanto no ocurrió.
Tomemos el 11-S. Significa algo en EE.UU. El “mundo cambió” después del 11-S. Bueno hagamos un ligero experimento con el pensamiento. Supongamos que el 11-S los aviones hubieran bombardeado la Casa Blanca… supongamos que hubieran matado al presidente, establecido una dictadura militar, matado rápidamente a miles, torturado a otras decenas de miles, establecido un importante centro internacional terrorista que realiza asesinatos, derrocado gobiernos por todas partes, instalado otras dictaduras, y lleva al país a una de las peores depresiones en su historia y tuvo que recurrir al Estado para el rescate. Supongamos que eso hubiera ocurrido. Ocurrió. En el primer 11-S en 1973. Excepto que los responsables fuimos nosotros, por lo tanto no ocurrió. Es en el Chile de Allende. Es imposible imaginar que los medios hablen al respecto.
Y se puede generalizar ampliamente. Lo mismo es en gran parte cierto en el mundo académico –excepto en los márgenes– es definitivamente un hecho en la corriente dominante del mundo académico. En ciertos aspectos la crítica de los medios es algo engañosa [porque no constituyen la única institución de influencia] y por cierto, interactúan estrechamente.
LAURA FLANDERS es presentadora del Laura Flanders Show que se presentará en canales de la televisión pública más adelante, en este año. Fue presentadora y fundadora de GRITtv.org. Sígala en: Twitter: @GRITlaura.
rCR


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miércoles, 2 de mayo de 2012

“matar de hambre a la bestia”:Un artículo interesante de Mile Whitney sobre los eufemismos a la hora de hablar de las medidas de austeridad


La eurozona cae en una recesión que podría haber sido evitada. Si los responsables políticos hubieran dado apoyo fiscal a países afectados en el Sur y garantías para los bonos de sus gobiernos (como el gobierno de EE.UU. hace para los bonos del Tesoro de EE.UU.) sus economías podrían haber seguido creciendo mientras se hacían las reformas necesarias. Pero la Troika (el FMI, el BCE y la Comisión Europea) decidieron condicionar los rescates a la aceptación por los Estados miembros de duras medidas de austeridad que obligaron a los dirigentes a recortar las nóminas, los servicios y los programas de sus gobiernos. El resultado fue totalmente predecible: la actividad económica comenzó a chisporrotear mientras un país tras el otro sucumbían ante una maligna crisis económica.
Por lo tanto la desaceleración fue básicamente algo opcional, una herida autoinfligida causada por la mala toma de decisiones en Bruselas y Frankfurt. Cualquiera podía prever cuál iba a ser el resultado porque una política contraccionaria lleva a la contracción económica. Si se implementan políticas que han sido creadas para encoger la economía, la economía se encogerá.
Durante el último mes o algo así, la atención se ha concentrado sobre todo en España, y por una buena razón. El sistema bancario de España se derrumba bajo el peso de una cartera morosa de decenas de miles de millones en préstamos generada por la gigantesca burbuja inmobiliaria que se sigue desvalorizando. El desempleo en España es el mayor de Europa con un 24%. (El desempleo entre los jóvenes es de más de un 50%). A pesar de esto, el primer ministro derechista de España, Mariano Rajoy, trata de llegar a los objetivos deficitarios exigidos por la troika que aumentarán aún más el desempleo mientras profundizan la depresión. Según Der Spiegel :
“El primer ministro anunció recientemente que quiere reducir los gastos en el sistema educacional y sanitario del país en 10.000 millones de euros…. Para cumplir con las exigencias del gobierno central, las regiones tendrían que recortar 80.000 de 500.000 empleos docentes.”
Como se puede ver, las medidas de austeridad y la consolidación de la deuda solo aumentan los infortunios de España. Finalmente, después de mucha miseria innecesaria, España necesitará un rescate, aunque el presidente del BCE Mario Draghi insiste en que no es así.
Pero los problemas de Europa no se limitan a España o a países en la periferia. La producción de Francia ha descendido por segundo mes consecutivo y el ritmo del deterioro se acelera. El sector de servicios también da muestras de ansiedad al tener efecto las medidas restrictivas y la reducción gradual de la demanda agregada. El desempleo aumenta mientras se profundiza la recesión. Según datos de Eurostat la tasa de desempleo desestacionalizada en Francia llegó a un 10% en abril, la más alta de los últimos 12 años. El aumento de la desocupación ha llevado a una subida de la pobreza que ahora afecta a un 13,5% de la población. Las medidas de austeridad han llevado a una disminución del consumo personal, una erosión de la confianza, y una desaceleración más generalizada en todos los sectores. A pesar de ello, los inflexibles banqueros y burócratas en Bruselas y Frankfurt no se han apartado un ápice de la política original. Se mantienen inconmovibles en su compromiso con la austeridad.
Draghi defiende como sigue la austeridad en una entrevista con el Wall Street Journal :
“No hay ninguna alternativa a la consolidación fiscal, y no debemos negar que esto es contraccionario a corto plazo. En el futuro habrá el así llamado canal de la confianza, que reactivará el crecimiento; pero no es algo que suceda de inmediato, y por eso son tan importantes las reformas estructurales, porque la contracción a corto plazo será seguida por un crecimiento sustentable a largo plazo solo si esas reformas están establecidas.” (“Q&A: ECB President Mario Draghi”, Wall Street Journal )
Nótese cómo Draghi no defiende la austeridad sobre la base de alguna teoría económica identificable, ni cita algún ejemplo de éxito de la austeridad. (¿Existe alguno?) Tampoco nombra algún economista destacado que apoye la teoría. Es solo: “Confiad en nosotros, somos los expertos”… “la expansión contraccionaria funcionará porque nosotros lo decimos” a pesar de que la economía se hunde, el desempleo y la pobreza extrema están a alturas récord, y la Eurozona está embrollada en la peor recesión en los últimos 80 años. “Confiad en nosotros. Sabemos lo que estamos haciendo.”
Y lo que sigue es un ejemplo del punto de vista de Draghi sobre la tributación expresado en la misma entrevista:
“Una ‘buena’ consolidación es aquella en la cual los impuestos son menores y el menor gasto gubernamental tiene lugar en infraestructuras y otras inversiones”… “Una ‘mala’ consolidación es en realidad la más fácil… aumentando impuestos y reduciendo el gasto de capital.”
Resumamos: La reducción de los gastos públicos y la austeridad, “Bueno”. Aumento de los impuestos, “Malo”. ¿No se trata de las mismas incoherencias derechistas que hemos escuchado durante años?
La “austeridad” significa un ataque contra el modelo social de Europa y apunta a hacer retroceder los adelantos progresistas del último siglo. Existe acuerdo casi universal de que las medidas restrictivas no conducen a la recuperación, solo empeoran las cosas. La reducción de déficits en medio de una recesión es un modo seguro de asfixiar la actividad económica y de fomentar la intranquilidad social. Es lo que ha sucedido. Aparte de convertir muchas de las principales ciudades de la UE en zonas de fuego a voluntad la austeridad está remodelando el paisaje político y alimentando elementos radicales en la derecha y la izquierda que piden el fin de la unión de 17 miembros y un retorno a la soberanía nacional. (¡Hurra!).
A pesar de todo, los responsables políticos parecen hacer caso omiso a la tormenta política que han provocado. Siguen concentrados como un laser en su principal objetivo, que es asegurar que una parte mayor de la riqueza nacional suba por la cadena de ingresos. Lo hacen manipulando la falsa “crisis de la deuda” mientras sus lacayos políticos y “técnicos” reducen las pensiones, la atención sanitaria y los subsidios a industrias protegidas; recortan los presupuestos estatales, reducen su fuerza de trabajo federal, aplastan al sindicalismo, eliminan los tributos e impuestos sobre el capital, y privatizan más activos y servicios públicos. Menos gobierno significa menos actividad, menos puestos de trabajo, menos demanda, y más dificultades para los trabajadores. En otras palabras, la austeridad logra exactamente lo que debía lograr: más beneficios para el 1% y cero para todos los demás. Lo que sigue es un pasaje de un artículo en Reuters :
“La caída en el volumen de negocios en la Eurozona se profundizó a un ritmo mucho más rápido que lo previsto en abril, sugiriendo que la economía seguirá en recesión por lo menos hasta la segunda mitad del año…
“Las nuevas cifras deprimentes de PMI indican claramente que la economía de la Eurozona sigue con la soga al cuello”… Las fábricas europeas tuvieron su peor mes desde junio de 2009. Las compañías dicen que sus libretas de pedidos se reducen y que están reduciendo los puestos de trabajo como reacción a la caída en la demanda…
“No existen verdaderos impulsores de crecimiento, lo que sugiere que aunque la tasa general de deterioro es modesta por el momento, podemos ver que continuará empeorando en los próximos meses”, dijo Chris Williamson, economista jefe del compilador de PMI (índice de gerentes de compra) Markeit.” (“Euro zone slump deepens unexpectedly in April”, Reuters )
La “consolidación de la deuda” y las “reformas estructurales” de Draghi han aumentado las presiones deflacionarias y profundizado la recesión. Han sido un fracaso total como cualquiera con medio cerebro podría hacer predicho.
Por lo tanto, ¿se supone que creamos que el presidente del BCE no sabía cuál sería el efecto de sus políticas, que no sabía que políticas contraccionarias llevarían a una contracción económica?
Claro que lo sabía. Draghi no es un idiota; es un economista muy competente. Esto solo muestra que tenía un motivo ulterior, que la política fue elaborada para servir los intereses de sus compinches en la banca y no los del 99%. Después de todo, el verdadero propósito de la austeridad no es reducir déficits o incentivar el crecimiento, sino colocar a los gobiernos en una camisa de fuerza fiscal para que la industria privada y grandes finanzas consigan una mayor tajada de la torta. ¿No es precisamente el objeto de todo el asunto?
Evidentemente lo es. La austeridad es solo la versión europea de “mata de hambre la bestia”.
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MIKE WHITNEY vive en el Estado de Washington. Colaboró en Hopeless: Barack Obama and the Politics of Illusion (AK Press). Para contactos: fergiewhitney@msn.com .









Fuente:



Fotografías:Pepa Rodriguez.Selección Díaz Pereira: cloacas del almario: Berlin.